CASTILLOS DEL LOIRA

alguno, de estos castillos hay que entender el porqué de su construcción. Para ello, tenemos que retroceder hasta los siglos XVI y XVII cuando la nobleza francesa creía que la mejor forma de demostrar el poder de un reino era mediante las riquezas. Cuanto más grandes fueran sus castillos, cuantas más obras de arte decorasen sus estancias, cuanto más oro luciese en sus cuberterías, cuanto más frondosos y coloridos fueran sus jardines… más invencibles parecerían a ojos de sus enemigos…
¿Quién se apunta a visitarlos uno a uno?

1. Castillo de Chambord

Mi favorito, sin duda.
Actualmente es el castillo más grande de todos los que se erigen en el valle del Loira.
A pesar de que originalmente se construyó solo como residencia de descanso para el Rey Francisco I durante sus períodos de caza, hoy en día está considerado como uno de los castillos más importantes de esa ruta y de toda Francia.
En su exterior, lo primero que llama la atención es la tranquilidad que se respira y es que, a pesar de ubicarse a unas 2 horas de París, se localiza en plena naturaleza, rodeado de inmensos jardines y un bonito lago. El estilo que predomina en todo el castillo es el Renacimiento francés, aunque también podemos encontrar en él elementos medievales y otros propios del clasicismo italiano.
Una vez dentro, la protagonista del castillo es su escalera de doble hélice. Una estructura muy curiosa que os propongo que comprobéis vosotros mismos: empieza a subir la escalera por un tramo y que otra persona lo haga por el opuesto… ¡os veréis en todo momento pero nunca os cruzaréis por el camino!
Quitando esta ingeniosa escalera del Renacimiento, el interior del castillo no esconde gran mobiliario u obras de arte como lo hacen otros castillos de la región del Loira. Sin embargo, todo queda perdonado una vez se sube a las torres y se obtiene una panorámica difícilmente superable.
Para finalizar la visita a este castillo no hay nada mejor que perderse por sus jardines. Además, si es la hora de comer no hay nada mejor que hacer un picnic cerca del lago.
Para los menores de 26 años la entrada al castillo es gratuita, para el resto son 11€. Hay un aparcamiento en la zona pero se paga aparte.

2. Castillo Real de Amboise

A unos kilómetros de Tours se encuentra el castillo en el que reposan los restos de Leonardo Da Vinci.
El castillo, rodeado por altas murallas, se encuentra integrado en el municipio de Amboise pero se distingue fácilmente del resto de edificios, ya que se encuentra en lo alto de una colina.
El paso de los diferentes reyes que habitaron el castillo está muy presente en los diferentes estilos presentes en toda la estancia. Sin embargo, también hay que echar de menos numerosos elementos que se destruyeron durante la Revolución Francesa. En la capilla de San Humberto se puede visitar la tumba de Da Vinci, que pasó sus últimos años en este castillo como pintor de la Corte. La capilla en sí es muy bonita, especialmente el exterior.
La entrada cuesta 10€ (castillo+capilla).

3. Castillo Real de Blois

Dominando, desde lo alto, a toda la ciudad de Blois, este castillo esconde una gran riqueza arquitectónica. La visita a las diferentes estancias del castillo te darán una visión muy realista de cómo se vivía en la Corte.
Este castillo jugó un papel muy importante en la vida de Juana de Arco ya que fue aquí donde “la doncella de Orléans” recibió la bendición del arzobispo de Reims para partir a Orléans a combatir el asedio inglés.
Si es posible, recomiendo visitarlo en los meses de abril a septiembre ya que en la fachada del patio tiene lugar un magnífico espectáculo de luces y sonido que cuenta los acontecimientos célebres de la historia de Blois y su castillo.
La entrada cuesta 10€ o 15€ con el espectáculo de luces y sonido (son et lumière).
Blois es una ciudad muy interesante y que merece la pena visitar. Además de su castillo, son de interés turístico la Casa de la Magia, la catedral, la iglesia de San Nicolás, sus calles estrechas… Es una ciudad con mucho encanto y un buen sitio donde pasar la noche.

4. Castillo de Angers

En la ciudad de Angers llama la atención su castillo, o más bien fortaleza, medieval del siglo XIII.
En lo que a arquitectura respecta, este castillo se aleja mucho del resto de los que forman parte de la región del Loira y es precisamente por esto por lo que merece la pena visitarlo. Aquí se echa en falta la exagerada ornamentación que predomina en otros castillos como el de Blois.
El paso de los años se puede apreciar en cada rincón del mismo: desde el puente levadizo o sus 17 torres de pizarra hasta las dependencias de los condes de Anjou. Sin embargo, creo que lo que más llama la atención es el contraste entre la austera apariencia de la fachada del castillo y los hermosos jardines plagados de numerosas plantas exóticas. ¡Es un castillo verdaderamente extraordinario!
La entrada es gratuita para los menores de 25 años, para el resto cuesta 8€.

5. Castillo de los Duques de Bretaña

En pleno centro de la ciudad de Nantes, el castillo de granito blanco de los Duques de Bretaña se diferencia fácilmente entre las bastas murallas que rodean la ciudad. No se puede visitar la ciudad y pasar por el alto el castillo palaciego y la catedral de San Pedro: los monumentos más antiguos y emblemáticos de Nantes.
Entre sus numerosas restauraciones se encuentra la inclusión de un museo de Historia al que todavía se puede acceder. Recomiendo visitarlo de noche ya que el juego de luces lo hace aún más bonito.
Entre los meses de septiembre y junio, el primer domingo de cada mes, la entrada es gratuita. El resto de días el precio es de 5€.

6. Castillo de Chenonceau

A unos kilómetros de Tours se encuentra este castillo, el segundo más visitado de Francia después del Palacio de Versalles. Este majestuoso castillo se encuentra atravesando el río Cher (hay quienes dicen que es un puente en sí) y está rodeado por preciosos jardines, como el de Catalina de Médicis, y un laberinto. Asimismo, los amantes del arte disfrutarán de lo lindo en la galería Médicis, donde encontrarán una colección de obras de arte inéditas. Popularmente se conoce a este castillo como “El castillo de las Damas“, en honor a sus verdaderas protagonistas: Catalina de Médicis y Diana de Poitiers.

La entrada cuesta 11€. Muy recomendada la visita a este castillo .

Como he dicho antes, la ruta de los Castillos del Loira la componen otros muchos castillos como el de Valençay, el de Sully-Sur-Loire, el de Villandry, etc. pero creo que los que he descrito son los imprescindibles. A quien decida visitar estos magníficos castillos, le recomiendo dedicar un día a visitar ciudades de la zona como Orléans, Tours, Blois, Nantes o Angers y partir desde ellas a los diferentes castillos mencionados.
La ruta de los castillos del Loira está pensada para poder realizarse en bici ya que los caminos están bien adaptados y señalizados, aunque también es posible realizarla en tren (aunque sale bastante caro) o en coche. En cuanto a la visita de los castillos, es cierto que el precio de la entrada es caro y si se pretende visitar muchos de ellos, al final nos puede salir por un ojo de la cara. Creo recordar que existe un bono, Châteaux Pass, que permite visitar un número determinado de castillos por un precio algo más asequible.